Acupuntura: ¿Funciona?

Volvemos a la carga con una de las terapias alternativas más famosas: la acupuntura, una técnica muy recurrida y que está muy de moda en los centros naturalistas.

Su inicio es incierto, y algunas fuentes datan su antigüedad en más de cinco mil o seis mil años debido utensilios hallados que se cree que pueden haber servido para esta técnica. La referencia más antigua de la que se dispone es de un texto chino que lleva como título Huangdi Neijing, conocido como «el libro clásico de medicina interna del Emperador Amarillo», y data sobre el siglo II d.C. El libro fue una recopilación de los conocimientos de las personas que se dedicaban a la medicina en aquella época y los investigadores sospechan que se utilizaba bambú, agujas de hueso o espinas de pescado. No obstante, hoy en día existen variantes no tan milenarias como la original, como puede ser la electroacupuntura o acupuntura por láser, pero que son derivaciones de la acupuntura tradicional, es decir, que siguen los mismos principios.

¿En qué consiste la acupuntura?

Según la acupuntura, el cuerpo humano posee una especie de canales energéticos, llamados meridianos, que conducen una energía vital llamada qi. Estos supuestos canales pasan por unos puntos los cuales, si se estimulan pinchando sobre ellos con agujas de metal (acupuntura tradicional), mediante láser (acupuntura por láser), o presionándolos con los dedos (tapping), pueden hacer sanar una dolencia debido a la restauración del buen flujo de energía vital.  Son los conocidos puntos acupunturales.

Los meridianos agrupan puntos que, al estimularlos, pueden sanar sobre una especie de síntomas concretos. Por ejemplo, los acupuntores emplean el meridiano del pulmón (P) cuando el paciente padece de problemas respiratorios (como asma o bronquitis crónica), o problemas por desarreglos gástricos (diarreas o indigestión). Otro ejemplo de meridiano es el del intestino grueso (IG), que se emplea cuando los síntomas se presentan como estreñimiento y cualquier tipo de problema pulmonar, de manera muy parecida al anterior. Generalmente son representados entre 12 y 14 meridianos a lo largo del cuerpo y un total aproximado de 361 puntos (el número oscila desde 360 a 365 en función de las referencias, aunque otras fuentes hablan de más de mil puntos). Originalmente son doce meridianos pero recientemente, según los acupuntores, se han descubierto dos más, siendo catorce en total. En cuanto a la diferencia en el número de puntos acupunturales, desconozco el motivo por el cual hay una variación. No obstante, según la OMS en Standard Acupuncture Nomenclature, Second Edition. A Brief Explanation of 361 Classical Acupuncture Point Names and their Multilingual Comparative List, son 361 puntos. Se discute si existe relación sobre un intento de plasmar una representación de los días del año sobre el cuerpo (365 días) con el número de puntos acupunturales.

Detalle de algunos meridianos y puntos acupunturales.

Me gustaría recordar al lector que cuando se intenta buscar una relación entre una creación humana con la naturaleza, como puede ser el número de días de un calendario con la existencia de esos puntos, normalmente se cae en el error. Algo similar ocurrió con el geocentrismo, cuando los seres humanos se consideraban el ombligo del universo y que, como tales, la Tierra debía ser el centro. No, la Naturaleza es independiente al ser humano. En caso de que existieran 12 meridianos y 365 puntos sería mera coincidencia y no estaría relacionado con el número de meses y de días del año, sino con términos evolutivos o fisiológicos. Así pues, aquellas personas que utilizan terapias con argumentos similares muy probablemente estén equivocadas. Un consejo que puedo dar al lector es que desconfíe si se encuentra con afirmaciones similares o si la terapia a la que accede le habla de energías vitales. Es un prejuicio que le ahorrará mucho dinero.

La teoría que sostiene la acupuntura es muy parecida a otras terapias alternativas y sigue los patrones generales de éstas: se habla de un flujo de energía que no puede detectarse, y que mediante una modulación de ésta se puede lograr curar una dolencia. Para ello, en función de los síntomas que presente un paciente, se estimularán unos puntos u otros introduciendo a través de la piel una aguja metálica hasta llegar al supuesto punto acupuntural. De esta manera ya tenemos una panacea que sirve desde tratamiento contra el cáncer hasta para dejar de fumar. Entonces: is this the real life?

¿La acupuntura es eficaz?

Para responder a esta pregunta debemos ir a la literatura científica y comprobar qué ocurre con las revisiones sistemáticas.  Para ello, observaremos las revisiones publicadas en la base de datos Cochrane sobre la eficacia de la acupuntura en algunas enfermedades: la artritis reumatoide, la fibromialgia, el dolor de hombro, los dolores causados por el cáncer y, por último, la depresión. Existen multitud de estudios sobre esta terapia en otras bases de datos y en esta misma que el propio lector puede descargar de manera gratuita (sobretodo si quiere ampliar la información).

La artritis reumatoide

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune y crónica que provoca la inflamación de las articulaciones. Esto ocurre debido a que el sistema inmune ataca por error el tejido sano del individuo y su causa por la cual actúa de esa manera se desconoce. Con el tiempo, las articulaciones se acaban deformando y  pierden movilidad. En la revisión publicada por Casimiro L, Barnsley L, Brosseau L, et ál en 2005 se analiza la eficacia de la acupuntura para esta enfermedad que es sufrida por alrededor del 1% de la población mundial. Los autores concluyen que la evidencia disponible es demasiado limitada y no es suficiente debido a los pocos ensayos existentes y la baja calidad metodológica de estos.

La fibromialgia

La fibromialgia es una enfermedad actualmente reconocida por varios organismos de la salud pero aún en fase de debate debido a que parece ser un trastorno psicosomático. No obstante, las últimas investigaciones apuntan a que no lo es. Sus síntomas son muy comunes: dolor muscular crónico generalizado en el cuerpo, fatiga, perturbaciones del sueño, problemas cognitivos y de memoria, así como depresión y ansiedad. Esta enfermedad la padece aproximadamente el 3% de la población mundial y afecta hasta 10 veces más a las mujeres que a los hombres. En la revisión publicada por Deare JC, Zheng Z, Xue CCL et ál en 2013 se analiza la eficacia de la acupuntura y la electroacupuntura para esta enfermedad. Los autores concluyen que la evidencia de seguridad de esta técnica para la fibromialgia es de débil a moderada. No obstante, hay una evidencia moderada de que la acupuntura funciona de la misma manera que lo hace la falsa acupuntura y la evidencia que hay favorable a la acupuntura es de baja calidad. Por otro lado, parece ser que la electroacupuntura es mejor que la falsa electroacupuntura y su evidencia es más consistente. También señalan que el efecto de la acupuntura iba desapareciendo a los seis meses, por lo que no sería muy útil para el dolor crónico. En general, se necesita investigación de calidad si se quiere contestar a la pregunta que se plantea en este artículo. Mientras tanto, seamos prudentes.

El dolor de hombro

El dolor de hombro es un síntoma muy común y que llega a ser, en algunas ocasiones, algo insufrible. Green S, Buchbinder R y Hetrick SE analizaron en una revisión sistemática en 2005 la evidencia disponible para esta dolencia. Las conclusiones de los autores son las siguientes: Debido al pequeño número de ensayos clínicos disponibles y además, metodológicamente diferentes, poco se puede decir de esta revisión. Hay poca evidencia para apoyar o refutar el uso de la acupuntura para el dolor de hombro y son necesarios más ensayos. La limitada evidencia disponible indica algún beneficio a corto plazo a favor de la acupuntura en comparación con el placebo. El problema de la baja calidad metodológica en los ensayos de la medicina alternativa (e incluso en la medicina tradicional) es algo que, desde mi punto de vista, se debería corregir pues genera una gran cantidad de problemas a la hora de analizar los ensayos disponibles en las revisiones sistemáticas y los metaanálisis.

Los dolores causados por el cáncer

También hay disponible una revisión sistemática para analizar el efecto de la acupuntura para personas que padecen cáncer y sufren dolores a causa de éste. Se cree que la acupuntura puede ser una técnica que ayude al paciente a paliar los dolores provocados por el cáncer. Lamentablemente, el estudio realizado en 2015 por Paley CA, Johnson MI, Tashani OA y Bagnall AM concluye, según sus autores, en que no existe evidencia suficiente para poder llegar a la conclusión de que la acupuntura es eficaz para el tratamiento del dolor por cáncer, aunque algunos estudios pequeños contienen elementos de prueba que es prometedor. Desde la última versión de esta revisión, ninguno de los nuevos estudios relevantes han proporcionado información adicional para cambiar estas conclusiones. Algunos pacientes utilizan la acupuntura para sus otros beneficios (García 2013; Lian 2014; Qaseem 2008), y que la acupuntura es una intervención con pocos efectos secundarios que pueden ser utilizados siempre que los pacientes sean conscientes de sus limitaciones.

 La depresión

Por último, tenemos un estudio publicado en 2010 por Smith CA, Hay PPJ y MacPherson H. sobre la efectividad de la acupuntura en personas que sufren depresión. Según los propios autores, es prematuro sacar conclusiones para la práctica. No hay datos suficientes para demostrar si la acupuntura es más efectiva que el control  o que la acupuntura simulada. Sin embargo, señalan los autores, el riesgo de sesgo fue alto en la mayoría de los ensayos y las recomendaciones para la práctica no se pueden hacer hasta que nuevas  investigaciones de alta calidad se hayan llevado a cabo.

 ¿Qué podemos decir de todo esto?

Como ha ocurrido en otras revisiones, el riesgo de sesgo impide a los autores sacar una conclusión clara. Y las pocas veces que se ha podido sacar con un nivel moderado de evidencia ha resultado ser que la acupuntura funciona tan bien como la falsa acupuntura. La falsa acupuntura debería ser una simulación de la acupuntura pero sin que el paciente se de cuenta de que está siendo engañado. No obstante, es complicado simular un pinchazo con agujas metálicas sin pinchar. Algunos estudios utilizaron agujas retráctiles en los grupos control para engañar en lo posible al sujeto y que no pueda sesgar el estudio y, de hecho, es uno de los mejores grupos controles que pueden hacerse en la acupuntura.  El problema de no tener un grupo control correctamente blindado en acupuntura es mayor que en otras áreas, como la homeopatía, debido a la dificultad inherente de la práctica para blindarlo. Muchos autores concuerdan que se deberían focalizar los esfuerzos en blindar de manera adecuada el estudio utilizando un grupo control adecuado y correctamente blindado. Otros estudios han mostrado que la acupuntura seguida al pie de la letra, es  decir, clavando las agujas en los puntos donde dicta la tradición china, funciona igual de bien que si las clavamos aleatoriamente.

Entonces, podemos concluir que la acupuntura, al menos de momento, no dispone de evidencia suficiente como para validar su efectividad en ciertas enfermedades como las que hemos mencionado en este artículo y que su efectividad es independiente de los puntos donde se claven las agujas. También cabe señalar que existen estudios en los que se ha concluido que la acupuntura (y del mismo modo, la falsa acupuntura, donde se clavan las agujas aleatoriamente) puede tener un efecto significativo en el alivio de dolor crónico pero de manera muy leve para dolencias determinadas.

Como conclusión final, podemos decir que la acupuntura, en general, tanto en su teoría como en su práctica, sí que es una pseudociencia debido a las afirmaciones que se realizan y que, en las condiciones que hemos visto, no han demostrado ser eficaces y, al parecer, la teoría de los meridianos y el qi, junto a los puntos acupunturales, es innecesaria y es más mística que científica.

 

 

Referencias
-Casimiro L, Barnsley L, Brosseau L, Milne S, Welch V, Tugwell P,Wells GA. Cochrane Database of Systematic Reviews 2005, Issue 4. Art. No.: CD003788.

-Deare JC, Zheng Z, Xue CCL, Liu JP, Shang J, Scott SW, Littlejohn G. Cochrane Database of Systematic Reviews 2013, Issue 5. Art. No.: CD007070.

-Green S, Buchbinder R, Hetrick SE. Cochrane Database of Systematic Reviews 2005, Issue 2. Art. No.: CD005319.

-Manheimer E, Cheng K, Linde K, Lao L, Yoo J, Wieland S, van der Windt  DAWM, Berman BM, Bouter LM. Cochrane Database of Systematic Reviews 2010, Issue 1. Art. No.: CD001977. 

-Paley CA, Johnson MI, Tashani OA, Bagnall AM. Cochrane Database of Systematic Reviews 2015, Issue 10. Art. No.: CD007753.

-Smith CA, Hay PPJ, MacPherson H. Cochrane Database of Systematic Reviews 2010, Issue 1. Art. No.: CD004046

Standard Acupuncture Nomenclature, Second Edition. A Brief Explanation of 361 Classical Acupuncture Point Names and their Multilingual Comparative List

-Cobos Romana, C. Revista de la Sociedad Española del Dolor. 2013, 20(5): 263-277

 

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Adrián Gómez

Estudiante de química en la Universidad de Barcelona. No sabe por qué pero le atrae todo lo que implique sesgos y pseudociencia. Curiosamente escéptico y escépticamente curioso. Enamorado de Tim Minchin.

Sobre Adrián Gómez

Estudiante de química en la Universidad de Barcelona. No sabe por qué pero le atrae todo lo que implique sesgos y pseudociencia. Curiosamente escéptico y escépticamente curioso. Enamorado de Tim Minchin.
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