Bacon con queso y 4 suplementos vitamínicos, por favor.

Cada 3 meses más o menos el tiempo empieza a cambiar de forma poco constante; llueve, hace sol, viento, sol otra vez, calor, frío… Nuestro cuerpo entonces pasa por una etapa de adaptación de mejor o peor forma; siempre está el típico que nunca pilla un catarro y luego aquel que gasta más Kleenex que guillotinas los de la revolución francesa. Una de las herramientas para prevenir -no combatir- estos cambios e intentar evitar los engorrosos catarros son los suplementos vitamínicos y minerales.

Las vitaminas son compuestos que el cuerpo no puede sintetizar por sí solo pero los necesita en cantidades concretas -resaltando concretas-  para su correcto funcionamiento.

Los suplementos vitamínicos y minerales han ido aumentado su presencia en la sociedad durante los últimos años desatando numerosas controversias, y por eso hoy en SharpMinds los analizamos. ¿Cuál es su función en el metabolismo? ¿Qué diferencia hay entre tomarlos vía alimentos o vía comprimidos o pastillas? Tocaremos un par o tres compuestos de ejemplo para no extendernos demasiado.

Vitamina C

Estructura molecular de la Vitamina C. Fuente: Wikipedia

Estructura molecular de la Vitamina C. Fuente: Wikipedia

Es la vitamina que asociamos normalmente a una mejora del sistema inmune. Y no podríamos estar menos equivocados, puesto que es un cofactor enzimático que participa en la síntesis de glóbulos rojos así como la síntesis del colágeno, entre otros. Además ayuda a reducir la actividad oxidante de los radicales libres producidos por un excesiva actividad metabólica.

La ingesta diaria recomendada es de 90 mg para los hombres y 75 mg para las mujeres. Es una cantidad aproximada pero lo que está claro es que excederse en demasía sería perjudicial, así como la carencia de esta.

Vitamina B

Se consideran una familia de vitaminas. Al principio se pensaba que se trataba únicamente de una, pero después se fue viendo que eran distintas con funciones muy parecidas, así que su nomenclatura es Vitamina BX, siendo X un número. Dos ejemplos:

  • Vitamina B9: Ácido Fólico. Es la clave para la formación de los glóbulos rojos, pues se encarga de formar la hemoglobina importante parte de los glóbulos rojos.
  • Vitamina B12: Cobalamina. Importante para el sistema nervioso, la formación de las células de la sangre y la metabolización de los ácidos grasos, glúcidos y aminoácidos. Es decir, funciones vitales.

Zinc

Es un elemento de la tabla periódica, en concreto un metal, y que, si queréis informaros sobre sus características químicas, podéis ver los vídeos sobre Zinc de Periodic Videos de la Universidad de Nottingham que nos descubrió Pep Químic en la entrevista que le hicimos hace meses.

Consecuencias de ingerir demasiado zinc o de ingerir demasiado poco. Fuente: http://www.gustrength.com/health:zinc-and-human-health

Consecuencias de ingerir demasiado zinc o de ingerir demasiado poco.
Fuente: http://www.gustrength.com/health:zinc-and-human-health

Es indispensable para el funcionamiento del sistema inmune (JHCI, 2003) y la carencia de este mineral está directamente relacionada con un sistema inmune deficiente (Ibs & Rinck, 2004). Mencionando que hay aproximadamente 300 enzimas que requieren Zinc para su funcionamiento, ya resaltamos la importancia de este en el organismo. Está más que demostrado que tiene un papel protagonista en las épocas de desarrollo y crecimiento, un aumento de ingesta de alimentos que contengan zinc o suplementos de este implica un incremento del crecimiento en niños. Se hipotetiza una función antiviral del zinc, observada pero aún no se sabe el mecanismo exacto. Se ha observado una inhibición de la replicación de ciertos virus en cultivos in vitro. Regula también la absorción de sales como el Sodio (Na+) o el Potasio (K+) y del agua, de modo que indirectamente regula la función digestiva y la homeóstasis de sales del organismo, eso explicaría porqué su deficiencia puede causar diarreas o vómitos.

¿Entonces? Se trata de encontrar un equilibrio. Si llevas una dieta en la que ingieres pocos alimentos que puedan aportarte dosis necesaria de, por ejemplo, Vitamina C, deberías plantearte tomar suplementos. Y no, no son más perjudiciales solo porque vayan en formato de pastilla: la molécula de Vitamina C es igual en una pastilla, en una naranja y en la China. La ventaja de ingerir alimentos que contengan Vitamina C es que a la vez ingieres otras proteínas y compuestos necesarios para el metabolismo.
¿Por qué se dice que los suplementos son necesarios para prevenir los catarros y las gripes? En general la gente no consume una dieta con la cantidad de vitaminas necesarias para mantener el organismo y su correspondiente metabolismo en correcto funcionamiento.

Fuente: doctorweb.org

Fuente: doctorweb.org

Por consiguiente, es importante saber qué vitaminas ya ingieres habitualmente mediante los alimentos. Si ya consumes la dosis necesaria es una ridiculez tomar suplementos, en el caso de las vitaminas hidrofóbicas -la A y la D-,  puesto que los efectos se invertirían resultando negativos, tal y como señaló el presidente del comité científico de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación en una entrevista en El País. Mas con las vitaminas hidrosolubles -la C y la B- esto no pasa, en caso de exceso se puden excretar vía orina y no se acumulan en el organismo. Podrían darse consecuencias negativas en un largo plazo de tiempo con dosis muy elevadas.

La dieta mediterránea, por ejemplo, es caracterizada por un alto consumo de Vitamina C -fruta, etc-, todo el contrario del tipo de alimentos consumidos en Gran Bretaña. Esto varía según el país y las costumbres alimentarias.

Así que antes de tomar un pack de suplementos vitamínicos y minerales, consulte un especialista de modo que os recomiende qué vitaminas son las que necesitáis respecto al tipo de dieta que seguís. Lo ideal sería seguir una alimentación equilibrada y constante, no habría necesidad de consumir suplementos. Pero el esfuerzo y tiempo que requiere planear una alimentación así no cuadra con la filosofía de «no tengo tiempo» del s.XXI. ¿No es así?

 

 

Bibliografía

http://www.botanical-online.com/medicinalsresfriadosuplementos.htm

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22818659

Prasad AS. Zinc and immunity. Mol Cell Biochem 1998 Nov;188(1-2):63-9.

http://www.abc.es/20111007/sociedad/abci-suplementos-vitaminicos-201110071228.html

http://vitaminas.org.es/vitamina-b

https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/002416.htm

Prasad AS. Zinc deficiency in women, infants and children. J Am Coll Nutr 1996 Apr;15(2):113-20.

http://smoda.elpais.com/articulos/son-saludables-los-complementos-vitaminicos/3555

http://www.acidoascorbico.com/vitamina_c

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23440782

http://www.science20.com/news_articles/health_supplement_skepticism_negative_effects_vitamins-116806

http://rsbl.royalsocietypublishing.org/content/9/4/20130432.full

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Laura Torrents

Escribiendo, estudiando, y pasándome por aquí siempre que puedo. Amante de la música y de la historia metida en el fascinante mundo de la bioquímica.

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