Canibalismo y droga caníbal

El 26 de mayo de 2012, un incidente en Miami se viralizó en internet y multitud de medios de comunicación no tardaron en hacerse eco de la noticia. Rudy Eugene, de 31 años, atacó a Ronald Poppo, indigente de 65 años, arrancándole a mordiscos hasta un 75% de su cara. El agresor murió tiroteado por un policía al no separarse de su víctima. (1, 2, 3).

La ausencia de una explicación razonada dio lugar a un sinfín de teorías que iban desde un rito vudú hasta el comienzo de un apocalipsis zombi (5). No obstante, la actuación de una droga psicoactiva conocida como metilendioxipirovalerona (MDPV) parecía ser el razonamiento que presentaba una mejor aceptación. Es probable que a raíz de ello la denominación droga caníbal se añadiera a la larga lista de nombres por los que se identifica esta molécula, entre los que encontramos otros tan creativos como Ola de marfil o cielo de vainilla (6).

Sin embargo, la posterior autopsia practicada a Eugene no encontró rastro de la droga en su sangre. De hecho, la única sustancia hallada a la que se podría atribuir un cambio en su conducta era marihuana, aunque hasta la fecha, difícilmente pueda hacer que un hombre salga desnudo a la calle y se dedique a masticar caras ajenas (4). Curiosamente, en el estómago de Eugene tampoco se encontraron fragmentos de tejido humano, por lo que técnicamente el incidente no se podría clasificar como canibalismo. Se trataría de un asalto violento y cruel, pero no antropofágico.

Todavía se ignora exactamente qué condujo a Rudy Eugene a cometer semejante acto, puesto que actualmente se carecen de medios para interrogar al agresor. Para la mayor parte de profesionales competentes en el campo, se descarta la actuación de la mal llamada droga caníbal o MDPV en el caso y se le concede más peso a un problema psicológico que a la droga tomada ese día. Teniendo claro que el MDPV no induce al canibalismo y no existe ningún registro científico que lo pruebe, ¿qué es lo que provoca esta droga en el organismo?droga

La MDPV es una catinona sintética usada como alternativa legal para otro tipo de drogas como la metanfetamina (7). Inicialmente se distribuía constituyéndose como un componente de sales de baño bajo la recomendación de “no apto para el consumo humano”. Dichas sales se pueden adquirir  con relativa facilidad por internet, pese a que la legalidad de estas adquisiciones es más que cuestionable (8). La MDPV se sintetizó por primera vez en los años 30, pero no fue hasta el 2004 que se redescubrio y el sensacionalismo creado por la prensa a raíz del caso de Eugene, lejos de desalentar su consumo, lo acrecentó todavía más. Actúa sobre los receptores de dopamina y serotonina produciendo una serie de efectos más o menos deseables:

  • Euforia.
  • Aumento de la sensación de alerta y concentración.
  • Mejor capacidad de sociabilización.
  • Aumento del líbido sexual.
  • Disminución de la percepción del hambre y sueño.

Si bien pueden resultar atractivos, el consumo de MDPV también presenta sus vertientes negativas (9):

  • Sudoración excesiva y consiguiente pérdida de sales.
  • Cardiomiopatias como taquicardia, hipertensión o infartos (10).
  • Nauseas y/o vómitos.
  • Alteración de la memoria a corto plazo.
  • Psicosis. Alteración de la conducta con episodios de violencia.

Lal MDPV es una de las muchas drogas de diseño que existen. Sus efectos son similares a los que producirían las anfetaminas ya que pertenecen a la misma familia de compuestos (11). Sin embargo, por mucho que algunos medios sensacionalistas insistan en lo contrario, no inducen al canibalismo, de modo que aquellos que esperan a un posible apocalipsis zombi tendrán que esperar a la aparición de un virus modificado con alcance mundial.

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Albert Sabater

Escritor amateur de múltiples relatos inacabados. Dejo que mis ideas fluyan a la par que les voy dando forma. A veces queda bien.

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  • Sara

    Escribes increíble cabrón!