Entrevista a José Miguel Mulet

José Miguel Mulet Salort, autor del blog Tomates con geneses licenciado en Química y doctor en Bioquímica y biología molecular, es profesor de Biotecnología en la Universidad Politécnica de Valencia y además dirige en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas una línea de investigación que trata de desarrollar plantas tolerantes a la sequía o al frío, es decir, transgénicas. Durante estos últimos años se ha hecho oír en varios medios de comunicación rompiendo una lanza a favor de los transgénicos. Además de investigador y profesor, ha publicado cuatro libros tres de los cuales están situados alrededor de la polémica de lo natural, lo ecológico y lo artificial y que han tendido una muy buena acogida: Los productos naturales ¡Vaya timo!, Medicina sin engaños y Comer sin miedo. Hoy tenemos en SharpMinds la suerte de poder hacerle una pequeña entrevista. También podéis escucharla pinchando aquí.

José Miguel Mulet Salort. | Magonia.com

 

Debo decir en primer lugar que he leído algunos de  sus libros y me han parecido muy buenos y le doy mi enhorabuena porque, la verdad, cuesta encontrar libros divulgativos científicos sobre medicina o nutrición y lo que es importante, al alcance de todos los públicos.

Gracias, la verdad es que cuando uno se dedica a la divulgación, lo primero que tiene que quedar claro es que te tiene que entender todo el mundo, porque si no, no estás haciendo divulgación, estás haciendo libros técnicos.

Leí en uno de ellos que se licenció en química, y me pregunté ¿Qué motivaciones le llevaron a estudiarla? ¿Qué le llevó a decantarse por la ciencia?

Como cuento en la introducción de Medicina sin engaños, toda la vida he querido ser médico, pero realmente no quería ser médico como tal, sino dedicarme a investigar. Y por eso fue por lo que al final estudié química. Básicamente de pequeño quería ser de mayor lo que estoy haciendo ahora, que es estar en un laboratorio haciendo experimentos.

Entonces esta afición viene más de pequeño que de la etapa universitaria.

Sí, yo siempre he querido hacer lo mismo que es encerrarme en un laboratorio lleno de aparatos que hicieran ruido. Pero cuando eres pequeño, el camino por el que tienes que coger puede tener varias bifurcaciones y varias vías. Yo quería estudiar e investigar más o menos lo que estoy haciendo ahora, que eran cosas sobre biologías, a nivel celular… Pensaba que se podía llegar a eso si estudiabas medicina pero a medida que vas creciendo te das cuenta que medicina es una carrera más enfocada a lo que es la asistencia médica, es decir, a tratar pacientes. Así que para dedicarme a la investigación decidí decantarme por una ciencia básica. Estuve indeciso entre biología y química y al final cogí química.

¿Tuvo algún libro, cuando era joven, que le guarde especial cariño?

Muchísimos. Empecé a leer muy joven, pero sobre ciencia recuerdo haber leído uno que se llama ¿Es necesaria la ciencia? de Max Perutz que me gustó muchísimo. Max Perutz fue uno de los padres de la bioquímica, el que cristalizó la primera proteína: la mioglobina. Tenía una biografía un poco complicada porque era judío y tuvo que huir de Austria e ir a Londres. En Londres, como era austríaco, lo metieron en un campo de concentración porque provenía de un país que era nazi pese a que él tuvo la necesidad de huir de allí. Al final decidió trabajar en Cambridge y acabó ganando el premio nobel. Te cuenta, desde una perspectiva muy interesante, todos los avances de la ciencia en el siglo XX y cómo han repercutido. Además recuerdo que es un libro que me compré en una librería de Lancet y me costó unas 100 pesetas, lo que ahora serían unos 60 céntimos de euro.

¿Algún libro que no sea del ámbito científico?

Uno de los que me ha gustado ha sido Obabakoak de Bernardo Atxaga. Es una recopilación de cuentos maravillosa, aunque hay muchísimos más autores que me gustan. Te voy a decir una cosa que te va a sonar rara pero a mí me encanta Shakespeare. La gente que lo lea verá que dice cosas que están vigentes tres o cuatro siglos más tarde. También me encanta leer libros de historia reciente, es decir, libros sobre historia de España del siglo XX o biografías de gente que ha vivido en aquella época. Y a nivel de novela también, tanto ciencia ficción como policíaca. En general me gusta mucho leer.

¿Tiene a algún ídolo o persona que admira? Por ejemplo, alguien que haya sido útil como inspiración a lo largo de su carrera.

Si tuviera que escoger un científico relevante desde luego sería Norman Borlaug que es el padre de la segunda revolución verde y el personaje histórico que ha salvado más vidas. Borlaug fue quien desarrolló las variedades de cereales que permitieron duplicar la producción mundial en diez años. No me lo pienso, Norman Borlaug. Y lo que es injusto es que es una persona tan desconocida.

Ha escrito varios libros y han tenido una muy buena acogida entre los lectores.  Los productos naturales, ¡vaya timo! Comer sin miedo, medicina sin engaños y, por último, estrategias de divulgación científica. ¿Puede explicarnos de manera breve que temáticas tratan cada uno de ellos?

Este último ha tenido poco recorrido porque es un libro más técnico. Yo empecé a escribir de casualidad, y de casualidad también en castellano porque de hecho soy valencianoparlante. La primera oferta me la hizo una editorial en castellano. Fue una oferta así un poco a medias entre oferta y acuerdo porque pertenezco a una asociación llamada ARP-SAPC que colabora en una colección llamada ¡Vaya timo! que son libros destinados a desmontar mitos que se dan por ciertos, entonces hay libros sobre los ovnis, sobre la religión… y propuse allá  por el 2009 hacer un libro dedicado a los mitos del mundo natural que al final salió en 2011. Es decir, toda la moda esta de la medicina natural, la alimentación natural… Sorprendentemente la editorial me dijo que sí; un autor desconocido y un tema un poco conflictivo… Lo escribí y funcionó bastante bien para lo que es una editorial pequeña y eso permitió que poco tiempo después, sobre el 2013, me llegara una oferta de una editorial grande, Destino, para decidir un libro de los temas del Blog, principalmente de alimentación. La propuesta fue tan vaga como “Escribe un libro que hable de comida“. Como ves, me dejaron bastante margen de libertad. Les hice la propuesta de capítulos y les pareció bien, así que escribí Comer sin miedo y ese libro gustó. De hecho acaba de ganar el premio Prisma 2014 al mejor libro de divulgación científica. Se ha publicado en casi todos los países de Sudamérica, y en general se ha vendido muy bien. Eso permitió que saliera otro, que es Medicina sin engaños. Aquí lo que tenía claro es que no iba a hacer dos libros sobre alimentación: si ya había hecho uno y medio -porque Los productos naturales, ¡Vaya timo! ya habla de ello- no iba a estar hablando siempre de lo mismo. Se aburren los lectores y me aburro yo. A mí lo que me gusta es cambiar de tema. Le hice tres propuestas a la editorial y les gustó la de medicina y el libro salió en enero de este año, 2015. Sabes que en libros tu eres tan bueno como tu último partido. Entonces gracias a que Medicina sin engaños tuvo bastante éxito me hicieron la propuesta para escribir el próximo libro. Además el manuscrito de este lo entrego esta semana.

¿Podría decirnos sobre qué tratará…?

Sí, claro, sobre ciencia. Todavía no puedo decirlo, porque la editorial con estas cosas… Es muy tiquismiquis por el tema de que lo digas, y una editorial de la competencia lo vea y saque un libro. Será un libro, digamos, muy de ciencia divulgativa. Un tema que es bastante vigente pero que no es tan conflictivo como lo puede ser la alimentación y creo que agradará al público en general.

¿Se siente cómodo en la divulgación? He leído que ha tenido algún percance en Argentina…

Yo tengo muy claro que la divulgación es un hobby. Lo hago porque conozco a gente interesante, viajo a sitios, me lo paso bien… pero no es mi trabajo. Mi trabajo es dar clases en la universidad e investigar en el laboratorio. De momento sigo siendo divulgador porque lo puedo compaginar y porque en mi universidad hacen unos índices de actividad docente y de actividad investigadora y me salen muy bien. Si en algún momento me salieran mal tendría que dejar la divulgación. Para mí, en resumen, es un hobby.

¿Cómo ve el tema de la divulgación científica en España? ¿Cada vez va a mejor? ¿Nos estamos acercando cada vez más al público? ¿O deberíamos replantearnos cómo divulgar?

Creo que todavía nos falta llegar al gran público. Sí que es verdad que ahora se hacen cosas que antes no se hacían, sí que es verdad que en redes sociales hemos conseguido una cuota de espacio importantes, pero tenemos el riesgo de caer en la autocomplaciencia. Es decir, que como hay divulgadores que ya tienen muchos seguidores, como a veces conseguimos que se hablen estos temas en periódicos o la televisión creemos que ya está todo hecho. Caemos muchas veces en el riesgo de estar hablando siempre para la misma gente. Por ejemplo, en Naukas me lo paso muy bien y es una actividad necesaria e importante pero hay que hacer más cosas:  porque en Naukas caben quinientas personas en el paraninfo y son quinientas personas que saben a lo que van y les gusta lo que van a ver. Pero con eso no hacemos llegar la ciencia al gran público. Desde este punto de vista es más interesante programas como Órbita Laika o como ADN Max.

Por ejemplo, en el tema de Órbita Laika ha habido muchas críticas de parte de blogeros. Y es que el programa empieza a las once y media de la noche y a veces se retrasa hasta un cuarto de hora…

Sí, así es como trata la televisión pública a la ciencia y además es un programa que a la televisión no le cuesta un duro porque está financiado por el CSIC entre otros.

Cambiando de tema, es muy común hablar con usted sobre transgénicos, y en cierta parte es inevitable porque uno quiere saber si los mitos que escucha son ciertos o no, pero antes de tocar esa temática hablemos de su investigación en fitogenética. ¿En qué consiste la investigación de su campo? ¿Qué sería la fitogenética?

Hice la tesis en levadura, pues es un sistema modelo muy bueno para estudiar biología de plantas. A nivel de cómo transportan los iones de sodio y potasio se parece mucho a una planta. Pero la levadura es un sistema de batalla para conseguir información. Lo que nos interesa es aplicar esto sobretodo en agricultura para desarrollar plantas que sean más tolerantes, cuando empecé la tesis, en salinidad. Ahora estoy investigando en sequía y en frío. Básicamente mi campo es encontrar los factores limitantes, que son los que hacen una planta no pueda tolerar a la sequía o al frío y que se muera cuando aparezcan estos. Porque si eres capaz de identificar cual es el factor que falla y aumentar la producción de ese factor, ya sea haciendo una planta transgénica o por genética clásica,  quizá consigues una mejora que sea lo que te permita salvar la cosecha.

Las aplicaciones que tienen saltan a la vista, por ejemplo que la cosecha resista más al frío o la sequía y hayan menos pérdidas.

Exacto, piensa que conseguir un diez por ciento de aumento de producción en sequía no es solamente el agua que ahorras, que ya es, es simplemente que esto implica que zonas que hoy por hoy no son aptas para la agricultura por ser desérticas, puedan convertirse de un día para otro en aptas para la agricultura.

A la gente de a pie, que desconoce la biotecnología, le inquieta el cómo se hace. ¿Podría explicarnos, muy a groso modo, cómo se introduce un gen en una planta?

El cómo se introduce un gen en una planta está chupao, está chupao porque eso está pasando en cualquier parque o jardín. Si tu ves un árbol, debajo, sobretodo en invierno, tiene una cosa que se llaman agallas que son como unos bultos provocada por una infección de agrobacterium, una bacteria que de forma natural está en el suelo, y lo que hace al infectarlo es meterle varios genes suyos en el genoma del árbol para que crezca de esa manera y así la bacteria coloniza. Lo que hacemos en el laboratorio es exactamente lo mismo que lo que hace esta bacteria. De hecho muchas veces utilizamos bacterias que de forma natural infectan al genoma de la planta para ponerle los genes que nosotros queremos implementar. Hay más métodos a parte de este, pero es el mas común. Así pues, mi línea de investigación consiste principalmente en la modificación genética de plantas para aumentar la resistencia a la sequía o al frío. Tengo alguna línea más en colaboración un grupo de ingeniería forestal buscando factores limitantes, pero no para hacer plantas transgénicas, sino para identificar variedades de pino que sean más aptas para reforestar.

¿Los resultados van hacia buen puerto?

Están saliendo cosas. No tan rápido como quisiera porque tenemos la financiación que tenemos. Como no hay financiación pues tienes que hacer colaboraciones, tienes que hacer otras líneas que tengan más probabilidad de financiarse, etc. De hecho ya hay un maíz transgénicos resistente a la sequía. Solamente hay uno y espero que en los próximos años salgan más.

Hablando de transgénicos. He buscado algunas preguntas que normalmente surgen en debates pero sin respuesta clara. Por ejemplo se dice que está prohibida la venta de transgénicos en Europa, otros dicen que no… ¿Actualmente se consumen trangénicos en España?

Sí, pero la ley es muy peculiar: La gente se lía pero con toda la razón del mundo. Actualmente solo hay tres variedades autorizadas para siembra en toda Europa de las cuales dos están fuera del mercado. Ahora solamente hay una variedad pero más de cincuenta autorizadas para importar. Es decir, no estamos sembrando pero sí importando. Estas variedades son de maíz, soja, algodón y colza, aunque posiblemente haya alguna cosa más, como claveles o rosas para adornos ornamentales. El maíz, la soja y la colza pueden ser consumidas.  Esto quiere decir que la ley europea obliga al etiquetado si se destina a la alimentación y lo más curioso es que la gente exige el derecho al etiquetado. Entonces te preguntas cómo es posible si esa ley lleva ya 20 años vigente. También es curioso que en algunos productos de un supermercado de los que sí que contienen transgénicos y están etiquetados pero la gente pasa de mirar la etiqueta y no le hace ni caso. Es lo más divertido.

Es decir, que por ley, este debate que orbita en cuanto a cuestión del etiquetaje del producto transgénico ya está vigente y ya están etiquetados pero pese a eso, la gente no lo sabe, y se quejan.

Sí, se quejan de algo que ya tienen desde hace veinte años. Eso te dice que el debate es realmente un debate interesado, porque promover un debate de algo que existe desde hace veinte años o una de dos: O eres muy tonto, o eres muy listo y lo haces a mala fe para crear un ruido completamente artificial.

También se puede leer en la red que algunas empresas producen semillas transgénicas estériles para que el demandante deba comprarlas de nuevo ¿Se producen realmente semillas transgénicas estériles?  ¿Y hay otros transgénicos estériles?

No. Esa tecnología existe, sería muy útil porque evitaría contaminaciones, podrían salir productos de mejor calidad… pero nunca ha salido al mercado. Dicho esto, el que plantea esta cuestión, lo único que demuestra es que no tiene ni idea de agricultura. Normalmente, el agricultor compra las semillas cada año sean transgénicas o no por un motivo agronómico. Muchas variedades que se utilizan son híbridos. La primera generación de híbridos es muy buena, pero la segunda pierde eficiencia, por lo tanto hay que comprar la semilla cada año. Y hay otra pega: lo de hacer la semilla cada uno es algo muy delicado y si el agricultor la conserva mal, por ejemplo, cogiendo humedad, puede perder la semilla o que al sembrar solo germine un veinte o un treinta por ciento. Para poder contratar un seguro agrario la semilla debe ser certificada si no, el seguro no la cubre. El debate de las semillas estériles es absurdo.

¿Entonces existen riesgos de contaminación entre especies transgénicas y autóctonas, no es así?

No, no existe por un motivo muy legal. Uno de los motivos para no autorizarse un cultivo transgénico es que pueda hibridar con una especie silvestre. Si puede hibridar con una especie silvestre no se autoriza. Luego puede ocurrir que, por ejemplo, maíz no transgénico hibride mi transgénico. Para evitar esto, por ley, aquel que cultive transgénicos está  obligado a mantener una distancia de seguridad que suele ser de unos cuatro o cinco metros.

Un ejemplo es un tipo de salmón transgénico resistente al frío que si no recuerdo mal se producía en Canadá y una de las medidas de seguridad era que estaban en una especie de pantano totalmente aislado de los ríos.

Este salmón tiene varias peculiaridades, la principal es que crece más rápido, y no era tanto como tolerancia al frío, sino que con el frío el crecimiento de un salmón normal se para pero con este no. Por lo que necesitaba menos tiempo para crecer, consumía menos pienso y tenía menos impacto ambiental. Aparte del confinamiento, como medida de seguridad todos eran hembras o todos eran machos.

Otra pregunta que me han planteado es si requiere un gran aporte de capital investigar la creación de transgénicos. Es decir ¿Está solo al alcance de las grandes empresas o las universidades públicas tienen fondos suficientes como para poder sacar una patente del mismo modo que lo hacen las empresas?

Lo que requiere grandísimo aporte de capital no es tanto el desarrollo científico, que no es barato, si no la autorización para poder sacarlo al mercado. Eso es lo verdaderamente caro y es lo que impide que las empresas pequeñas o las universidades saquen transgénicos al mercado. Hoy por hoy, el coste de sacar un transgénico al mercado es aberrante, y curiosamente se ha llegado a esta situación por la presión de los grupos ecologistas y antitransgénicos porque han dificultado tanto el proceso que han sacado del mercado a las universidades y a las pequeñas empresas.

Tengo entendido que se crean transgénicos resistentes a herbicidas, ¿Esto implica que se use más cantidad de herbicida para asegurar que no hay plagas y, por ende, que se contaminen acuíferos, por ejemplo?

Eso son los transgénicos más antiguos que hay. Es una ventaja porque te permite la siembra directa y haces menos daño y erosión al suelo pero no necesariamente se usa más herbicida. Se parte de una cosa que no es cierta y es pensar que solamente se utiliza herbicida en los cultivos transgénicos resistentes a herbicidas. El herbicida se va a utilizar igualmente. De hecho, antes se utilizaba herbicida antes de sembrar y después para evitar malas hierbas. Lo que se consigue ahora es que simplemente se pone herbicida a la vez que se siembra y se utilizan los restos de la cosecha anterior como fertilización. Así que se siembra directamente sobre la cosecha anterior, cosa que antes no se podía hacer. Y otra cosa es que el cultivo que más herbicida usa es el trigo y no hay trigo transgénico. Así que asociar el problema del herbicida con los transgénicos no es realmente acertado.

Pues José Miguel, muchas gracias por responder a esta pequeña entrevista de parte de SharpMinds y esperemos volver a poder charlar otro día con usted.

A vosotros por el interés.

 

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Adrián Gómez

Estudiante de química en la Universidad de Barcelona. No sabe por qué pero le atrae todo lo que implique sesgos y pseudociencia. Curiosamente escéptico y escépticamente curioso. Enamorado de Tim Minchin.

Sobre Adrián Gómez

Estudiante de química en la Universidad de Barcelona. No sabe por qué pero le atrae todo lo que implique sesgos y pseudociencia. Curiosamente escéptico y escépticamente curioso. Enamorado de Tim Minchin.
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