“Flores” Compuestas de flores

La Botánica Fanerogámica logró enseñarme que no todo es lo que parece. Prácticamente, la totalidad de especies de la familia de las Compuestas son un ejemplo de ello. Acostumbramos a entender lo que comúnmente llamamos margarita o cardo como una única flor, pero en realidad se trata de un conjunto de flores agrupadas sobre un receptáculo. Este conjunto de flores o inflorescencia, que pretende confundirnos e imitar a una flor solitaria, recibe el nombre de capítulo. Los capítulos pueden agruparse en inflorescencias de rangos superiores, de esta manera encontraríamos varias “cabezas” –llamados así en inglés– en una única planta.

El capítulo como inflorescencia se ha considerado como un factor clave en la gran diversidad que presenta la familia. Es, ni más ni menos, la más grande entre las plantas con flor: unos 1.620 géneros y unas 23.600 especies. Y, además, se encuentra ampliamente distribuida por todo el mundo, con una única excepción, la Antártica. Se propone que estas falsas flores contribuirían a una mayor atracción de polinizadores y protección de las semillas, entre otras.

Una vez dicho esto, vamos a averiguar qué y cómo son cada una de estas flores. Como podéis ver en el esquema, pueden haber dos tipos: por un lado, las lígulas o flores liguladas y, por otro lado, las flores tubulosas o flósculos. Las primeras son zigomorfas, con lo cual sólo presentan un plano de simetría, y las últimas que hemos mencionado son generalmente simétricas –imaginaros mirando a través de un tubo, y veréis que podéis trazar 3 o incluso más planos de simetría–. En cualquier caso, cada una de estas miniaturas presenta cinco pétalos soldados entre ellos. Podríamos destacar que la única diferencia entre ambas reside en que la flor ligulada presenta una prolongación o lengüeta parecida a un pétalo que, a su vez, también puede llamarse lígula.

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Existen varias combinaciones, no todas las especies presentan los dos tipos de flores a la vez. Aun así, cuando lo hacen, las flores liguladas se sitúan externamente y las tubulosas lo hacen internamente. Esta organización la presenta, por ejemplo, la margarita (Bellis perennis) o el girasol (Helianthus annuus). En otros casos, sólo hay flores liguladas por todo el receptáculo, como encontraríamos en el cardo o en el diente de león (Taraxacum officinale). Finalmente, hay ejemplos donde todas las flores son tubulosas, como en Helichrysum stoechas. Vulgarmente se conoce bajo los nombres de manzanilla bastarda, siempreviva o perpetua y dispone de un característico olor a curry.

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Margarita y cardo, especies pertenecientes a las Compuestas. La primera con flores tubulosas internas y liguladas externas y, la segunda únicamente con flores liguladas. Fuente: Flickr (Jaime Gutierrez Valiente [2008] y Hhhalberto [2009]).

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Arriba, flor ligulada de un diente de león. Abajo, conjunto de aquenios de esta misma especie sobre el receptáculo.

Parece imposible que cada una de estas flores pueda ser funcional, pero así es. Excepto en algunas situaciones, suelen disponer tanto de las estructuras reproductoras femeninas como de las masculinas. De hecho, en la fotografía superior del lateral podéis ver tanto el ovario (la pequeña protuberancia del extremo) como el estigma bífido (el filamento que se divide en dos y se enrolla sobre sí mismo) como partes femeninas. Las anteras, como partes masculinas, se encuentran alrededor del estigma, formando un tubo. Además, la flor en sí también acostumbra a estar acompañada de un cáliz tremendamente modificado, llamado vilano, en forma de una corona de pelos. Este asumirá una función esencial en la planta: la de dispersión de las semillas. Para dejar más claro este último concepto, solo os tenéis que fijar en la imagen inferior del lateral. Todos habéis soplado alguna vez algo parecido, con la infantil ilusión de que se os cumpliera un deseo. Pues, justamente, se trata de un capítulo donde los ovarios de cada flor ya han sido fecundados y, en consecuencia, se han podido formar varias semillas pequeñas e individuales. Como podéis ver, la corona de pelos se conserva y será lo que facilite que lo restante de este diente de león sea transportado por el viento y pueda prosperar en otro lugar.

Bibliografía

  • Katinas, L., Crisci, J. V., Schmidt-Jabaily, R., Williams, C., Walker, J., Drew, B., Bonifacino, J. M., Sytsma, K. J. (2007) Evolution of secondary heads in Nassauviinae (Asteraceae, Mutisieae). American Journal of Botany 95(2): 229-240.
  • Stevens, P. F. (2001 onwards) Angiosperm Phylogeny Website:  http://www.mobot.org/MOBOT/research/APweb/  [Fecha de consulta: 23/06/2016]
  •  “Tree of Life web project”: http://www.tolweb.org/asteraceae [Fecha de consulta: 23/06/2016]
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Jess

Graduada en Biología Ambiental y con aspiraciones botánicas. Amante y casi-coleccionista de libros, busco en ellos y en la naturaleza el "conocimiento verdadero".

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