Hidras, hombres salvajes y Linneo

Elephas

Los dibujos medievales eran poco concretos (De natura rerum-http://digibug.ugr.es/)

Centauros, hidras o sirenas son criaturas cuya existencia nunca nos plantearíamos como cierta. Sin embargo, esto no fue siempre así. El misticismo ha formado parte de la mayoría de culturas e incluso ha permanecido en nuestra cultura occidental hasta hace relativamente poco. Lo fantástico formó parte del origen de la biología y de científicos como Linneo.

Hoy en día nos reiríamos si alguien nos hablara de dragones o sátiros, y lo haríamos con razón. La ciencia nos demuestra que criaturas como estas son imposibles. Los dragones, por ejemplo, entrarían en conflicto con la estructura basal de los amniotas, donde hay únicamente 4 patas. Para que existiera un animal como el dragón, con seis pares de patas ( 2 de ellas transformadas en alas), se tendría que recurrir a alteraciones en los genes HOX del organismo, aquellos que dan los planos corporales del animal, cosa que comprometería su viabilidad.

mandragora

La Mandrágora (http://www.dipbot.unict.it/erbario_es/erbari_fi.html)

Sin embargo, la ciencia no se ha mantenido siempre ajena a estos mitos. Cualquier bestiario o herbario medieval era normal que incluyera criaturas surgidas del imaginario colectivo. De la mandrágora (Mandragora officinaris) se decía que las raíces eran personas y en los bestiarios la realidad y la ficción se confundían mediante criaturas como los unicornios o dibujos que no representaban fielmente la realidad. Se debe entender, pero, que dentro del paradigma de la época, lo místico, religioso y la poca cultura general de la población hacían de los mitos algo semi-real.

Paradoxa

El libro Systema Naturae, que acabó incluyendo también el Species Plantarum, escrito en el siglo XVIII por Linneo es considerado el origen de la clasificación científica de los organismos. Este libro clasificaba el mundo natural en: Minerales (crecen), Plantas (crecen y viven) y Animales (crecen, viven y sienten).

En las primeras ediciones, sin embargo, había un cuarto grupo, aquello que no se podía clasificar: el grupo Paradoxa. Este grupo incluía 14 criaturas que Linneo no había podido observar pero que se rumoreaba su existencia. Lo forman: Hydra, Agnus Scythicus, Rana-Piscis, Monoceros, Pelecanus, Satyrus, Phoenix, Bernicla, Draco, Automa Mortis, Antilope, Lamia, Manticora y Siren. Cabe decir, que Linneo no era especialmente un hombre especialmente crédulo sino un hombre riguroso lo que le llevó a considerar cualquier criatura citada anteriormente como algo de existencia posible.

Linneo cita la Hydra en el libro de S.Joanne como Hydrae Apocalypticae y cuenta en el mismo Systema Naturae su análisis sobre el único ejemplar de este mítico animal, situado en Hamburgo. Linneo explica que Hydra le sorprendía porque “varias cabezas no se ha dado nunca en el mundo natural”. Tras su análisis, pero, dice: “Se trata de artificio para defraudar, hecho a partir de otros animales, cuando vi los dientes fue fácilmente detectado”. Evidentemente la Hydra de Hamburgo estaba formada por pieles de serpiente y otros animales.

Pelecanus no es, desde luego, ninguna criatura mítica. El conocimiento de ciertas especies era tan pobre que Linneo no pudo comprobar la existencia de éste pájaro, que consideró como “un producto de la ferviente imaginación de los exploradores”, con lo que durante varias ediciones permaneció en Paradoxa. Todo esto a pesar de que los pelícanos no son exclusivos de América y que el pelícano aparece ya en obras mucho más antiguas, como las de Plinio el Viejo en el siglo I, lo que viene a decir lo poco informado que estaba Linneo respecto a este animal. No fue el único, ya que el antílope también se consideró como algo seguramente surgido de la imaginación.

The vegetable lamb of Tartary

Agnus Scythicus (Connubia florum)

Agnus Scythicus: conocido también como la Oveja vegetal de Tartaria o Barometz. Mitad animal-mitad planta (bastante alejado de los Foto-animales) se trataba de una planta que era capaz de dar como fruto ovejas vegetales. Era un mito común en la época y de hecho, el mismísimo abuelo de Darwin lo había citado. Según Linneo lo paradójico de este animal era que no podía clasificarse como planta o animal, sino como ambos. Se trataba simplemente del rizoma (similar a una raíz) de un helecho real. Otro caso similar es el de Bernicla, un tipo de oca que hoy en día corresponde a Branta leucopsis. Se creía que esta oca nacía de la madera de los ríos y crecía rodeada de conchas.

La rana-pez (Rana-Piscis) fue un descuido científico de la época. Linneo recibía ejemplares de muchas partes del mundo que otros científicos e intelectuales de la época le enviaban, lo que podía conducir a algunos errores. Quercus pyrenaica, por ejemplo, fue nombrado por von Willdenow a partir de una etiqueta que aseguraba ser proveniente de esta cordillera, a pesar de que apenas existen ejemplares de este árbol en los Pirineos.

Una cosa similar pasó con la rana-pez, cuyas primeras descripciones provenientes de Sudamérica decían de ella que empezaba siendo rana y se metamorfoseaba en pez. Lineo se extrañaba: “es muy paradójico, ya que la naturaleza no admite mutaciones que unan varias clases”. La rana-pez es hoy en día Pseudis paradoxa y sigue el ciclo normal de una rana, aunque los renacuajos son de mayor tamaño que los adultos, hecho que seguramente fue el origen de esta leyenda.

Un caso curioso es el de Automa Mortis, o reloj de la muerte, que simplemente era un ruido que se escuchaba puntualmente en la madera y tal como describe Linneo se descubrió no ser la obra de ningún ente paranormal, sino la actividad de un insecto de la madera, Trogium pulsatorium.

Otros animales en Paradoxa incluían el Sátiro (Satyrus), que Linneo dijo que debía tratarse de un pequeño primate. El unicornio o Monoceros  también es descrito con bastante exactitud, a pesar que Linneo, solamente poseía un cuerno, que a ciencia cierta era de narval (Monodon monoceros). Phoenix, Draco (también llamado Lacerta alata), Lamia, Manticora y Siren presentaban únicamente descripciones basadas en la cultura popular y no hay mucha más información del porqué fueron incluidos en Paradoxa. Sobre las sirenas se sabe que Linneo estaba muy interesado en conocer el único ejemplar existente, comunicándole al propietario que “de ser cierto, sería un gran cambio en la historia natural”. Antes de poder ir a examinar el ejemplar, sin embargo, se descubrió que era una farsa.

Los hombres salvajes y otras especies de hombre

El imagenerío de la época se extendía también a los humanos. De grandes primates, como el gorila o el orangután se sabía relativamente poco y Linneo solo poseía algunas descripciones y referencias a avistamientos. En muchos casos estos estaban influenciados por el folclore y se les atribuía rasgos y conductas humanas. Esto llevó al hombre de ciencia a considerar que la especie humana no era la única espécie inteligente en el planeta (curioso que Linneo, un hombre de fe llegara a estos extremos) y creó el grupo Antropomorpha, que agrupaba, además de simios, perezosos, humanos y una serie de criaturas semi-humanas.

antropomorpha

De izquierda a derecha: Troglodytes, Homo lucifer, Satyrus y un pigmeo (Douthwaite, J. 1994)

Morfológicamente el chimpancé era el que se conocía mejor. Sin embargo se le atribuían modales humanos, tales como comer educadamente en la mesa, dormir en camas o tocar la cítara. Del gorila se sabía poco y no existían apenas descripciones fieles “anda derecho, de gran altura y con cara de hombre” se cita en algunos textos de la época. También se le atribuían costumbres como el enterramiento. Del orangután existían algunos dibujos y se le creía capaz utilizar palos como armas, tener sentimientos y en algunos casos de hablar, considerándose, para algunos intelectuales, casi humano. Linneo acabó clasificando los tres grandes primates dentro de Homo nocturnus  u  Homo troglodytes

Otros humanos menos convencionales incluían el Cercopithecus, un humanoide que se decía ser más inteligente que muchos hombres. Por otro lado, Homo monstruosus incluía a diversas criaturas míticas como el enano de los Alpes o el gigante de la Patagonia. También es el caso de los niños salvajes. Durante la época existían algunos casos de niños que por alguna razón habían acabado viviendo en la naturaleza. Cuando se encontraban causaba bastante revuelo dentro de la sociedad de la época, lo que llevó a Linneo a considerarlos dentro de su clasificación.

Así pues, Linneo determinó que eran de la especie Homo ferus. Según la descripción, esta especie de hombre era muda, cuadrúpede y peluda. Casos concretos que se incluyeron en Homo ferus fueron el niño lobo de Hess (Juvenis lupinus hessensis), Peter de Hanover (Juvenis hannoveranus) y la niña de Campagne (Puella campanica). Finalmente, por si la clasificación no era suficientemente surrealista aparece también Homo lucifer como representante de la especie del demonio.

Pegaso

Pegaso (De natura rerum-http://digibug.ugr.es/)

A pesar de todo esto, el caso del Systema Naturae de Linneo nos ilustra un principio de hacer la ciencia más laica, a pesar de las creencias religiosas de Linneo, este mismo consideró la posibilidad de que hubiera especies parecidas a nosotros, además de acercar el hombre a los animales.

El caso de Paradoxa y Antropomorpha pueden parecer, a los ojos de hoy en día, totalmente anecdóticos. Sin embargo en nuestra sociedad el misticismo y la credulidad aún abundan: los horóscopos, las dietas milagrosas, los objetos con propiedades especiales o las creencias anti-vacunación aún existen en nuestra sociedad y no suelen ser mucho más reales que las criaturas de Paradoxa.

Bibliografía

Barsanti, G. (2012). Linnaeus: the order of nature, the nature of man, and evolution. Journal of the Siena Academy of Sciences3(1), 61-65

Dobson, A., Lafferty, K. D., Kuris, A. M., Hechinger, R. F., & Jetz, W. (2008). Homage to Linnaeus: How many parasites? How many hosts?. Proceedings of the National Academy of Sciences105(Supplement 1), 11482-11489.

Douthwaite, J. (1994). Rewriting the Savage: The Extraordinary Fictions of the” Wild Girl of Champagne”. Eighteenth Century Studies, 163-192.

Linnaeus, C. (1793). Systema naturae per regna tria naturae secundum classes, ordines, genera, species,.. (Vol. 10). impensis Georg Emanuel Beer.

The following two tabs change content below.

Alejandro Izquierdo

Suelo leer de todo y cuando los estudios lo permiten salgo a la montaña en busca de especies. Me han dado la oportunidad de dar una pincelada “naturalista” al blog. ¡Espero no defraudar!

Latest posts by Alejandro Izquierdo (see all)

Sobre Alejandro Izquierdo

Suelo leer de todo y cuando los estudios lo permiten salgo a la montaña en busca de especies. Me han dado la oportunidad de dar una pincelada “naturalista” al blog. ¡Espero no defraudar!
Añadir a favoritos el permalink.