«La biología se acabará convirtiendo en una ingeniería»: Hablamos con Modesto Orozco

  • Para Modesto Orozco un país que no computa no compite.
Modesto Orozco/MODESTO OROZCO

Modesto Orozco en su despacho del IRB/MODESTO OROZCO

Después de 10 minutos buscando su despacho en los innumerables pasillos del edificio principal del Parc Científic de Barcelona, donde se encuentra el Institute of Research in BiomedicineIRB-, saludé al Dr. Modesto Orozco con un fuerte apretón de manos. Seguidamente me dijo: «Sabía que tenía que reunirme con alguien a las 15:00h pero no me acordaba con quién.» Amablemente me ofreció asiento y contestó de forma entregada a todas mis preguntas. 

Modesto Orozco dirije el departamento de ciencias de la vida del Barcelona Supercomputing Center -BSC- y también dirige un programa conjunto de investigación en Biología Molecular entre el IRB, el BSC y el Centro de Regulación Genómica -CRG-. Es Catedrático por la Universidad de Barcelona e imparte clases de «Estructura de Macromoléculas» en el grado de Bioquímica, dónde le conocí, aunque él no se acordaba, previsible. Cuenta con más de 300 publicaciones y recibió la Advanced Grant del European Research Council hace poco.

Os presentamos pues, un genio de mirada perdida que nos ha fascinado, como mínimo, a todos los que lo hemos tenido de profesor.

«Conocemos muy bien la física de cómo funciona un puente y muy mal la física de cómo funciona un ser vivo»
¿Por qué empezó la carrera de Química?

¿Química en concreto? Me gustaba la química. Dudaba un poco entre física y química, me gustaba también la biología e incluso si te apuras la medicina. Lo que yo quería hacer era justamente lo que hacemos ahora: intentar entender los seres vivos a partir de primeros principios. Lo que en aquél momento no estaba claro era cuál era la carrera que te preparaba mejor para eso. Supongo que todavía no está claro.

Posteriormente, en el 1990, usted defendió una tesis en bioquímica. ¿Por qué se especializó en este campo?

En aquel momento la carrera duraba 5 años. Primero hacías 3 años que eran comunes, un poco lo que ahora sería el grado, más o menos. Entonces los 2 años restantes eran de especialización. Yo tuve muchas dudas sobre qué hacer sobre la especialización. Me movía entre hacer química-física, como se llamaba entonces, que era básicamente química cuántica; y bioquímica. Al final decidí hacer bioquímica porqué pensé que si hacía química cuántica acabaría sobre-especializándome en la técnica más que en el problema. Cuando acabé la carrera tenía muy claro que lo que quería hacer era estudiar cómo funcionaban los temas biológicos. En aquel momento se trataba de estudiar cómo funcionaba una enzima: cómo una reacción que era muy difícil en agua, una enzima la catalizaba tan bien. Entonces esto fue lo que hice, cuando estuve haciendo cursos de doctorado hice asignaturas de química-física para tener la base teórica y luego bioquímica para entender el problema.

Usted lleva a cabo muchos proyectos: The Human Brain Project, el Nostrum Drug Delivery Project, entre otros. Lo que tienen en común es que usted lleva a cabo la parte de computación y simulación molecular. ¿Qué es la computación? ¿Cómo podemos conectar la computación con el concepto clásico que se tiene de la biología?

Mi grupo es bastante grande y hay una parte que hace experimentos. Sobre todo son experimentos de validación: tenemos unos modelos e intentamos validarlos, si esto es posible. Pero la mayor parte del grupo, y por lo que posiblemente soy más conocido, es por la parte de teoría.

Es muy sencillo: la biología siempre ha estado rodeada por un halo mágico. Si te gusta la historia de la ciencia verás que las batallas de las hipótesis animistas tardaron mucho, ¿no? Siempre ha habido lo que llamaban «Élément vitale», el «Elemento Vital»: una especie de magia. Según la opinión pública esa era la idea, magia.  Realmente la biología no es más que un capítulo más del libro de la química y si me apuras mucho es un capítulo del libro de la física. La biología tiene que seguir unos primeros principios. Muy complicado. Muchas cosas. Todo es muy grande, todo es muy difuso, ¿no? Pero en definitiva somos máquinas. En un plazo largo, no lo veremos nosotros, la biología se acabará convirtiendo en una ingeniería. Cuando un ingeniero quiere hacer un puente no lo hace para ver qué pasa, para experimentar. En cambio, cuando un médico trata un paciente le da un medicamento para ver qué pasa. La razón es que conocemos muy bien la física de cómo funciona un puente y muy mal la física de cómo funciona un ser vivo.

¿Cómo podemos obtener este conocimiento? Fundamentalmente lo tenemos a partir de la teoría. Tenemos las reglas básicas, ahora tenemos que aplicarlas y utilizarlas para entender los sistemas vivos, es algo que sobre todo necesita simulación. Esto es por lo que nosotros tenemos que recurrir a la computación. La computación no es nada más que el brazo armado de la teoría. Es lo que nos permite constatar qué tan bueno o malo es el modelo.

A esto se refería cuando dijo en una entrevista en El Cultural que la simulación y la computación se están convirtiendo en el nuevo microscopio.

Te voy a dar un ejemplo. ¿Tu de formación eres …?

Bioquímica

Entonces me has tenido de profe… –pone una cara incómoda- ¡Hostia! Madre mía… ¿Y te he aprobado? Huy-se ríe-. Bueno, un ejemplo: el padre de la biología, de hecho, es Linneo. Carlos Linneo era un científico de Uppsala. Es un sitio fantástico. Yo vengo de ahí, es decir ayer estuve ahí, y los científicos tienen mucho caché, son muy valorados. Linneo es un especie de héroe nacional. En España sería algún pintor o algún torero, lo equivalente. Él fue quien clasificó la naturaleza y decidió que tú te llamas Homo sapiens y que tu perro se llama Canis familiaris. Linneo era un hombre muy acomodado y lo que hizo fue recoger muestras de todo el mundo: mandaba barcos a todo el mundo y le traían especímenes, sobre todo plantas. Él las fue clasificando. Él quería poner orden, era religioso, en la creación divina. Si ahora te planteas lo que hizo Linneo, lo haría un ordenador. Lo que hizo Linneo no es nada más que lo que hacen miles de colegas –busca un ejemplar de la revista Nature y la hojea – este paper, es nuestro, ha salido hoy- se ríe-. Un grupo que ahora se dedique a entender cómo las mutaciones que aparecen en un determinado genoma tiene que ver con una determinada patología –refiriéndose a la temática del paper que me estaba enseñando-, no es nada diferente a lo que hacía Linnaeus, es clasificar. Esto no lo puede hacer una persona, esto lo hace un ordenador, que es el único que es capaz de juntar esta cantidad enorme de datos, cruzarlos y obtener una señal.  El ordenador tiene una cierta mística de nueva tecnología pero no es nada más que el brazo armado de la teoría que puede simular sistemas complejos.

«La capacidad de influencia que tiene la comunidad científica en España es muy poca, y la sensibilidad del poder político respecto a los científicos es muy, muy baja»
¿Usted cree que más del 50% de las personas que están ahora mismo en Las Ramblas de Barcelona sabrían definirte bien qué es una proteína?

Emm… Posiblemente no. Hay cosas que me ponen nervioso, por ejemplo decir que las generaciones nuevas son peores que las antiguas, no es verdad. Trabajáis más, estudiáis más, sois más listos. Me pone también nervioso pensar que el que ha nacido en Catalunya o España, es igual, en el sur de Europa es por definición más tonto que el que ha nacido en otros sitios. Me ponen nervioso los tests que salen en La Vanguardia, los retos estos matemáticos, léetelos, valen la pena. Estos tests siempre plantean qué listos son los niños de Asia u otros países comparados con los de nuestro país. Aquellos resuelven el problema matemático y normalmente el problema es trivial y los de aquí les suelen poner problemas mucho más complicados, es un ejemplo. Yo creo que tenemos una tradición muy mala de relacionar la ciencia con la sociedad, pues no creo que el español, catalán, barcelonés promedio sea intrínsecamente más hostil a la ciencia que es, por ejemplo, un americano promedio. Lo que tenemos es un montón de años de inutilidad por parte de poderes políticos que nunca han hecho lo más mínimo para promocionar la ciencia a la gente común. Están muy contentos o cómodos en esta idea de que somos un país de humanidades, no un país de científicos. Y no, la gente en general no sabe qué es una proteína. Aunque si te vas a cualquier calle de Nueva York a lo mejor sí. Lo que te encuentras es que las clases dirigentes e influyentes de EUA facilitan la aparición de fundaciones que hacen que la gente que toman decisiones tengan la ciencia muy presente. Lo mismo pasa en Escandinavia. Aquí esto no ha pasado. La culpa no se la echaría yo a mis vecinos, la elevaría hacia arriba. Es un problema de poco cuidado, de ignorancia. El peor ignorante que hay es el ignorante ilustrado, el que se piensa que sabe.

¿Qué le diría a alguien que le dijera «Yo no tengo por qué aguantar que se gaste dinero de mis impuestos en cosas de ciencias para que jueguen en su laboratorio, no me sirve de nada eso de la dinámica molecular»?

Esto es una cuestión de cultura. Pero es un problema latente en todos los sitios. La ciencia produce unos rendimientos a largo plazo. Los matemáticos tienen una frase que es «En honor a la grandeza de la mente humana». Una frase que se acuñó en la época de la revolución francesa. Es posible que siempre haya un porcentaje de la comunidad normal, de la calle por decirlo de una forma, que le cuesta entender. Si me dijesen esto les diría que se dieran una vuelta de 360º en torno suyo y vieran cuánto de lo que hay ahí ha salido de la ciencia.

GROMACS: (GROningen MAchine for Chemical Simulations)para realizar la simulación de la dinámica molecular de sistemas con cientos de millones de partículas. Fuente

GROMACS: (GROningen MAchine for Chemical Simulations)para realizar la simulación de la dinámica molecular de sistemas con cientos de millones de partículas. Fuente

Pero el problema de la gente común es que entusiásticamente critican a los funcionarios que entusiásticamente hacen las cosas que todos entusiásticamente hacen. Es un problema de orden 2. El problema de orden 1 es que los que toman las decisiones hacen más de lo mismo. Hay dirigentes políticos que dicen «A ver si estos científicos dejen de mirar cosas por el microscopio y hacen algo útil». Esto lo ha dicho un ministro del Gobierno de España. El problema es cuando la gente que tiene que tener una visión por encima no la tiene. Este es el problema fundamental. Luego, sobre todo desde los medios de comunicación, hay que hacer un esfuerzo para promocionar. Hay veces que en la radio siempre dan las noticias ridículas de ciencia: La universidad de no se qué ha hecho un estudio que demuestra que el sonido de los delfines ponen nerviosos a los mejillones. Esta es la noticia que llega, y el que la oye dice: vaya tontería.  Creo que hay que hacer un esfuerzo y que es tarea de todos. Tenemos que hacer evidente que la ciencia sea dos cosas: la ciencia que estudie la leucemia, es decir algo que pueda ser útil para tu salud a corto plazo; pero también la ciencia que estudie el Bosón de Higgs, que ya me dirás tu a corto plazo o a medio plazo para qué sirve. Sin embargo, estos dos tipos de ciencia son importantes.

Lo que hacemos no es trivial, el lenguaje que tenemos no es trivial, no es un campo cómodo para los que no entienden de esto. Pero es importante y eso sí que se tiene que entender.

Usted habrá estado en diferentes ciudades europeas, diferentes grupos de investigación; ¿Nota un cambio en el papel que desempeña la ciencia en el campo económico, político y social?

Absolutamente. Las diferencias son brutales. Escandinavia es posiblemente el sitio más dramático. Tu vas a Suecia y las caras que aparecen los billetes son de científicos. Vas a Estados Unidos, vas a la Costa Este, vas a la Costa Oeste, y es brutal. Vas a Almania y es, con respecto a aquí, algo muy diferente. Estaba una vez en una reunión en Alemania cuando a uno de los colegas con los que estaba, le sonó el teléfono, lo cogió y era Angela Merkel. Esto es impensable que pase aquí. La capacidad de influencia que tiene la comunidad científica en España es muy poca, y la sensibilidad del poder político respecto a los científicos es muy, muy baja. Esto es un problema que posiblemente emana de la poca historia y de la poca afinidad que tiene la sociedad general con la ciencia. Pero es más, muchas de las cosas que hemos visto los últimos años con los recortes en ciencia, serían impensable en otros países.

Así pues, usted también ha notado los efectos de la crisis en los grupos de investigación de este país.

Claro. Lo que decía, países europeos que han sufrido una crisis tan fuerte como la nuestra no han  recortado un duro en ciencia. Aquí ha sido un genocidio científico lo que se ha producido. De una estructura más o menos homogénea, una gaussiana –dibuja con las manos la forma de una curva de Gauss– con grupos de élite, grupos muy buenos y muy activos; la clase media y los malos, que siempre hay; solo se han quedado los grupos de élite. Toda la financiación ahora viene de Europa. Se han cargado toda la clase media. Se han cargado una generación de gente de 30 años que no van a volver. Mis primeros doctorandos y mis últimos doctorandos están todos fuera. Hemos invertido una cantidad enorme de recursos en formar gente y hemos invertido más recursos en enviarlos fuera – se ríe-. Esto es impensable en un país que entienda que la investigación científica no es un gasto, es una inversión, y que el indicador de la salud de una economía es lo que invierte en ciencia. Esto está más que comprobado.

Nos están haciendo una putada. Si no nos queremos parecer a Egipto o a otro proveedor de turismo barato y nos queremos parecer a Escandinavia, Finlandia, hay que invertir en ciencia. Conseguir mantener el capital humano que tenemos.

La ciencia como muchas otras cosas necesita empatía, necesita estabilidad y pensar a largo plazo.

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Laura Torrents

Escribiendo, estudiando, y pasándome por aquí siempre que puedo. Amante de la música y de la historia metida en el fascinante mundo de la bioquímica.

Sobre Laura Torrents

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  • Pedro

    Sobre todo, no sobretodo. Y comprobado, no comprovado. No es que sea demasiado importante en esta entrada, porque la entrevista está bien y se dicen cosas interesantes, pero las faltas de ortografía rechinan mucho y de alguna manera devalúan el contenido…

    • Albert Sabater Barragan

      Cierto! Por algún motivo en el proceso de revisión se me pasaron esas faltas o no se guardaron correctamente, porque recuerdo perfectamente modificar expresiones que hacen daño a la vista. Errores siempre ocurren y es de agradecer que alguien los destaque, por minucias que sean 🙂

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