Los químicos son lo peor. ¡Mira qué han hecho en Igualada!

El pasado 12 de febrero Igualada fue noticia en la prensa nacional e internacional por un incidente, como poco, espectacular. Una mezcla incorrecta de productos químicos en una fábrica próxima a la localidad produjo una enorme nube rojiza que se difuso hasta municipios vecinos y se pudo ver desde más de 15 km de distancia. La prensa se llenó entonces de frases como: “Desastre químico”, “Explosión química en Igualada”, juntamente con otras perlas que contribuyen a lo dicho en mi último artículo, a la quimiofobia. Ahora bien, ¿qué fue peor, el desastre químico, periodístico o de protección civil?

Empecemos por el desastre periodístico -mayúsculo como casi siempre que se habla de química- que llevó a cada periódico a darle una causa distinta a la explosión. Analizaremos algunos de los casos más llamativos:

La nube corrosiva, compuesta de ácido nítrico, cloruro y sulfuro férrico, todavía es visible a esta hora (13:21) y muy posiblemente “acabará precipitando ya que hay muy poco viento y eso impide que se pueda disipar”, ha apuntado Espadaler. – (La Vanguardia, 12 de febrero de 2015)

 

La nube, según la Vanguardia, contenía: ácido nítrico (HNO3), muy corrosivo y reactivo; cloruro férrico (FeCl3), un sólido y que, por lo tanto, es complicado que forme la nube; y sulfuro férrico (Fe2S3), compuesto que ni existe de forma estable. Aun así y por suerte, el Conseller nos tranquilizaba al decirnos que esta nube de composición irreal precipitaría al cabo del tiempo. ¡Suerte la nuestra!

La “reacción violenta”, en palabras de los Bomberos de la Generalitat, se ha producido sobre las 9.30 durante una maniobra de descarga de un depósito de ácido nítrico que tras derramarse ha entrado en contacto con cloruro férrico. (El Mundo, 12 de febrero de 2015)

 

El periódico El Mundo, en cambio, atribuyó la explosión al contacto entre ácido nítrico (que tiende a oxidar las sustancias) y cloruro férrico (FeCl3). ¿Por qué no sería posible? El cloruro férrico contiene un ión hierro (III) que ya no puede oxidarse más; y tres cloruros que, por suerte, no reaccionan, puesto que darían lugar a una nube menos vistosa pero mortal compuesta por cloro.

Los periódicos pues, más que informar acerca de lo ocurrido, desinformaron y hasta influenciaron en la actitud de la gente de la zona, como veremos ahora en el desastre de protección civil.

El desastre de protección civil fue mayúsculo. El Conseller fue nefastamente asesorado e informó a la población con datos erróneos. Fue él quien afirmó que la nube disiparía pues contenía ácido nítrico y cloruro férrico; cuando en realidad estaba compuesta de óxido de nitrógeno.

Aun así el problema no fue solo la comunicación, sino también la actuación. Viendo la siguiente foto quedará más que claro el error:

Fotografía de "El Periódico"

Fotografía de “El Periódico”

En la fotografía podemos ver a agentes de la policía, mossos d’esquadra y otras personas usando mascarillas para partículas en la zona cercana al accidente. ¿Qué problema hay? La nube rojiza era del gas óxido de nitrógeno (NO2) que, obviamente, ¡pasaba a través de la mascarilla fácilmente! Usar estas mascarillas – equipos de protección invidivual – no comportaba, pues, ningún beneficio, sino solo la tranquilidad ante un producto químico desconocido.
Afortunadamente no todo fueron errores, pues se confinó a la población durante varias horas en los municipios cercanos, ya que la nube era claramente irritante, aunque no tóxica.

Finalmente y, como dirían los ingleses, last but not least, el desastre químico. ¿A qué se debió, entonces, la nube de óxido de nitrógeno? Aunque no podemos saber del cierto qué ocurrió, pues la información en los medios es desastrosa, la enorme cantidad de gas producido en tan poco tiempo supone una reacción líquido-líquido, mucho más rápida que una entre un sólido y un líquido. Una de las hipótesis que cobrarían más sentido es la reacción entre ácido fórmico y ácido nítrico, que generaría grandes cantidades de dióxido de carbono y óxido de nitrógeno, provocando la enorme nube que se pudo ver el dia 12. Sorprendentemente, esta opción aparece en un periódico gratuito: 20 minutos.

Los bomberos trabajan con la hipótesis de que “por error” se ha iniciado la descarga de los más de 5.000 litros de ácido nítrico (responsable del color naranja de la nube) que transportaba un camión en un depósito con ácido fórmico (20 minutos, 12 de febrero de 2015).

 

Entonces, ¿qué fue peor, la nube tóxica o la desinformación? ¿La actuación sin asesoramiento correcto o el efecto irritante de los gases?

Lo que sí está claro es lo siguiente: los productos químicos siempre pueden llegar a ser peligrosos, pero su peligrosidad no proviene de su naturaleza, sino del conocimiento de quien los manipula. Por lo tanto, ¿cuál es la mejor prevención y actuación? El conocimiento de los productos, el conocimiento de la química.

 

 

Este artículo tiene como referencia una clase magistral del Dr. Alberto Escuer Fite en la asignatura de Química Inorgànica II del grado de Química de la Universitat de Barcelona.

The following two tabs change content below.

Pol Hernández

Estudiante de química de la UB que aún se pregunta, ¿qué tenemos de malo los químicos?

Latest posts by Pol Hernández (see all)

Sobre Pol Hernández

Estudiante de química de la UB que aún se pregunta, ¿qué tenemos de malo los químicos?
Añadir a favoritos el permalink.