Sesgos y falacias: Una enciclopedia de bolsillo. (Tercera parte)

Y la trilogía llega a su fin. Ésta es la última entrega de Sesgos y falacias: Una enciclopedia de bolsillo (Puedes leer aquí la primera parte y aquí la segunda parte). Una pena, y una alegría: Una pena porque me hubiera gustado seguir la lista y una alegría porque considero que no hay más sesgos y falacias relacionados con el ámbito científico, al menos que sean relevantes. Continuemos pues mirando a través de la lupa.

 

Las famosas pareidolias

La pareidolia es el fenómeno psicológico que ocurre cuando el cerebro reconoce patrones donde no hay nada realmente. Cuando miramos las nubes y somos capaces de reconocer formas, como perros, quiere decir que en ese momento el cerebro está trabajando para interpretar de la manera más rápida que puede toda la información que le llega y garantizar así la seguridad del individuo. Un mamífero debe reconocer con rapidez situaciones de peligro, como puede ser reconocer a un depredador, y huir antes de ser un desayuno.

La sonda espacial Viking 1, que orbitaba el planeta rojo en ese momento, fotografió una duna marciana el 21 de julio de 1976. Curiosamente, parecía ser un rostro humano y, a partir de estas,  no tardaron en surgir teorías conspiratorias. Se suponía que la duna era una obra de arquitectura alienígena, un mensaje para el planeta Tierra. Un monumento de algún tipo. De algún modo no podía ser una formación natural. Al parecer, para los ufólogos, debía tener origen artificial. No había otra explicación posible.

Dos fotos originales del Viking de la «Cara» en Marte.

¿Estamos ante la primera evidencia sólida de vida en Marte? Pues no. Aquí podemos ver la fotografía con mayor resolución. ¡Tachán! No hay marcianitos. Las pareidolias suelen ser muchas veces la base de alguna teoría conspirativa sobre aliens. Se han visto otras formaciones geológicas con forma de rostros humanos en otros planetas, ¡incluso en las nubes de Venus! El cerebro normalmente nos engaña en estos casos porque está construido para funcionar de esa manera: está creado para reconocer patrones incluso donde no los hay. El principio de precaución en la naturaleza fue de gran importancia en su momento, y a días de hoy aún lo arrastramos con nosotros. Se pueden encontrar muchas pareidolias muy curiosas en Google, y con algunas debes fijarte bien para observar que no es realmente lo que crees.

 

La falacia naturalista

Llegamos a la crème de la crème de las falacias, la más usada, la que más personan la dan por válida y la que consigue generar millones de dólares gracias a su envoltura «verde» y «saludable»: La falacia naturalista. Esta falacia viene a decir que aquello que proviene de origen natural, como por ejemplo, sin que la humanidad la haya manipulado, «es mejor per se» en un amplio sentido.  El propio hecho de ser natural altera sus propiedades volviéndolos saludables y que, al parecer, son propiedades que no pueden tener los productos manufacturados, según algunas personas. No. El universo no funciona así. Una molécula creada sintéticamente es excatamente igual que una molécula obtenida de origen natural. Tiene las mismas propiedades y ambas te van a ayudar en la misma medida en temas relacionados con la salud. No existen diferencias. Y lo mismo ocurre con la comida.

En la televisión existe una campa agresiva contra lo que no es natural o ecológico. Todo aquello que tenga la etiqueta de ecológico o natural pasa a tener repentinamente efectos medicinales: Ayuda con la depresión, el estrés, revitaliza, te sentirás menos cansado, mejorarás la memoria… No, no y no. Cualquier anuncio que haga campaña sobre la causalidad de los beneficios y la naturalidad te está mintiendo en la cara. Lo único que quiere esa compañía es que compres su producto aprovechándose de la ola ecologísta y naturalista que azota las cabezas de las personas hoy en día. Están proliferando tiendas de productos naturales y ecológicos y cada vez hay más personas que creen que «si es natural debe ser mejor que lo que sale de una fábrica, vete a saber qué le echa la industria». Esto está alcanzado límites muy peligrosos: casi cualquier anuncio sobre alimentación lleva la palabra ecológico o natural en el anuncio, y nos están metiendo esa falsa asociación de conceptos a embudo por la retina.

 

 

La agricultura ecológica, en contra de lo que algunos creen, puede ser incluso peor que la convencional. Para que un producto pueda llevar el logo ecológico se debe cumplir con una serie de requisitos como puede ser el uso de estiércol en lugar de fertilizantes nitrogenados. En ambas situaciones se aporta nitrógeno, con la pequeña diferencia de que el estiércol puede estar contaminado por la bacteria Escherichia coli. Las sustancias utilizadas en la agricultura ecológica, como algunos pesticidas, no son selectivos y tienen un mayor efecto medioambiental que los pesticidas no naturales. Otra pega que tiene la agricultura ecológica es que se requiere más terreno de cultivo, y por ende, más cantidad de agua, fertilizantes y pesticidas, lo que provoca un mayor impacto ambiental. Sin ir más lejos, la crisis del pepino español resultó surgir de un cultivo alemán provocado por la infección de Escherichia coli. ¿Adivináis de qué tipo era el cultivo?

 

La falsa causa y la superstición de la paloma

La falsa causa es una falacia que suele darse en muchos casos. Consiste en asociar dos situaciones que aparentemente tienen relación pero que realmente no la tienen. A priori parecen fáciles de detectar, como por ejemplo esta: El suelo está mojado, por lo tanto está lloviendo. Que el suelo esté mojado no es causa de que esté lloviendo. Puede estar mojado porque el vecino estaba regando. Así que en este caso tenemos la causa invertida, la lluvia moja el suelo, pero lo mojado no causa la lluvia. En cambio, si digo que un amigo ha ido a una especialista en homeopatía para que se cure un resfriado, y luego se cura, normalmente la persona termina argumentando que la homeopatía es capaz de curar el resfriado. Es una falsa causa porque la homeopatía no cura el resfriado (no cura nada siendo estrictos). Hay que tener especial cuidado porque las falsas causas a veces no son fáciles de detectar si una persona no dispone de formación científica y esto puede llevar a que uno termine en la consulta de un tarotista o que una embarazada crea que si hay luna llena tendrá probablemente su hijo esa noche.

La falsa causa es frecuentemente utilizada por los charlatanes de la medicina para hacer creer a la víctima que la causa de su curación está causada por su producto. Uno de los tantos ejemplos es el Oscillococcinum, un medicamento homeopático que mencioné en Sesgos y falacias: Una enciclopedia de bolsillo (Primera parte)Este medicamento supuestamente cura el resfriado (pero no lo hace). La gente que toma el medicamento asocia la remisión de síntomas a su toma considerando que la causa de su curación es producto del Oscilococcinum, cuando la causa real es una remisión espontánea.

A todo esto, hay un curioso experimento que prueba cómo se generan las falsas correlaciones: la superstición de la paloma se explica al principio de la película  Las vidas posibles de Mr. Nobody. Consiste en generar una situación pseudocausal para que la paloma asocie cualquier acto a una situación deseada.

Las falsas correlaciones conllevan a conclusiones erróneas que pueden costarte caras. No solo para tu bolsillo, sino también en el ámbito de la salud.

 

Conclusión

Hemos llegado al final de Sesgos y falacias: Una enciclopedia de bolsillo y considero necesario hacer un poco de retrospectiva. Debes tener presente el objetivo inicial de estos tres artículos: informar y formar al lector para que conozca algunos trucos que utilizan los charlatanes para colarte su producto o manipularte y los puntos flacos que tenemos al establecer argumentos lógicos. Debes ser consciente de que hay gente ahí fuera dispuesta a mentirte para sacarte unos duros. Te engañarán, te intentarán convencer de que no lo estás y se aprovecharán de tus debilidades. Ahora, al menos, tienes algún que otro gancho para contraatacar.

Debes considerar una obligación ética el decirle a un allegado que está equivocado cuando sepas que lo está. Explícales lo que sabes, debate y compara ideas. Ten presente todo lo que has aprendido. Por respeto a ellos y por respeto a ti. No dejes que otros caigan en las redes de los charlatanes, porque el que calla sabiendo es tan culpable como el que habla sin saber.

 

Referencias.

Mars Global Surveyor High-Resolution View of “Face on Mars”

El país – Alemania apunta a una plantación de soja como posible origen del brote de ‘E. coli’

Falk, J.L. (1977). The origin and function of adjunctive behavior. Animal Learning and Behavior, 5,325-335

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Adrián Gómez

Estudiante de química en la Universidad de Barcelona. No sabe por qué pero le atrae todo lo que implique sesgos y pseudociencia. Curiosamente escéptico y escépticamente curioso. Enamorado de Tim Minchin.

Sobre Adrián Gómez

Estudiante de química en la Universidad de Barcelona. No sabe por qué pero le atrae todo lo que implique sesgos y pseudociencia. Curiosamente escéptico y escépticamente curioso. Enamorado de Tim Minchin.
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